Luis Marín Sánchez, originario de San Nicolás, es profesor de educación primaria, exjugador de basquetbol y padre de familia. Su historia está marcada por la pérdida temprana de su padre y por una infancia de trabajo, esfuerzo y carencias, experiencias que —lejos de quebrarlo— se convirtieron en la fuente profunda de su sensibilidad poética. Hijo de Pedro Marín Benítez y Marcelina Sánchez Buenrostro, fue criado entre sacrificios, apoyado por personas solidarias como Félix Buenrostro, y más tarde impulsado en el camino de la poesía por Eduardo Román Román, “el Indio de Iguala”.
Durante la velada, el propio autor compartió palabras que estremecieron al público, recordando a su madre y evocando escenas de su niñez marcadas por la pobreza, pero también por el amor incondicional. Fragmentos de su poema dedicado a ella provocaron un silencio respetuoso y conmovido entre los asistentes, confirmando que su obra nace de la herida, pero también de la gratitud y la esperanza.
El evento concluyó con el mensaje del presidente municipal, Prof. Víctor Hugo Catalán Díaz, y un cierre musical titulado “Ramillete de hermosas melodías de antaño”, que selló una noche profundamente humana y cultural.
“Noches serenas con sabor a mar” no es solo un libro de poemas: es el testimonio de una vida marcada por la lucha, el amor filial y la memoria colectiva de un pueblo que se reconoce en sus versos.
