Dos sitios arqueológicos ubicados en la Costa Grande de Guerrero sobrevivieron a la conquista española, pues estos siguieron poblados hasta finales del siglo XVI.
Se trata de los sitios arqueológicos de Camutla y Sacualpan, en la región Costa Grande, según anunció el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) luego de una inspección que derivó en el registro de ambos sitios.
¿Cómo fue el estudio que arrojó la supervivencia de dos sitios arqueológicos tras la conquista española?
La inspección arqueológica llevada a cabo por especialistas se realizó mediante recorridos terrestres y aéreos (uso de dron), con el fin de evitar la afectación de monumentos arqueológicos y establecer mecanismos para su salvaguardia.
De esa manera fue como se registró un sitio en el poblado de El Chico o Capire, ubicado sobre un lomerío, en la margen poniente del río La Unión, cercano a su desembocadura en el océano Pacífico. Ahí se contabilizaron 39 estructuras distribuidas en ocho hectáreas.

De acuerdo con testimonios orales, el paraje era conocido como Camutla, lo cual da una pista para identificar el nombre del asentamiento, con cronología del periodo Posclásico Tardío (1200-1521 d.C.) al Colonial Temprano (1521-1600 d. C.).
En el conjunto se observaron terrazas que ascienden de sur a norte, mientras que en la parte superior se distribuyen de oriente a poniente. Sobre ellas se identificaron altares, estructuras alargadas, muros de contención en las laderas, alineamientos de piedra asociados a posibles unidades habitacionales y sectores cívico-ceremoniales vinculados a plazas que tienen pequeñas estelas lisas, algunas todavía en pie.
¿Dónde se localiza el otro sitio arqueológico?
El otro sitio inspeccionado, previamente registrado como Los Ticuiches, corresponde al poblado tolimeca de Sacualpa, cuya estructura principal consiste en una plataforma, de 160 metros de largo x 110 de ancho; de forma adyacente, hay otra alargada, de 140 m de largo por 40 m de ancho, con la que forma una L. En torno a este conjunto se registraron montículos habitacionales dispersos, con concentraciones de cerámica roja erosionada.

La identificación de estos pueblos del siglo XVI aportará información sobre el patrón de asentamiento en la Costa Grande; en particular, la localización de poblaciones que, tras sobrevivir a la conquista española, fueron abandonadas por múltiples factores, principalmente la reorganización y la carga tributaria del sistema novohispano.
